Comprando disfraz

Por María Bernal

Hemos llegado a esas fechas del año temidas por unos y añorados por otros. Octubre marca la entrada del invierno y las fiestas que nunca terminan, la celebración de Halloween es el comienzo de una temporada de alcohol, comida, engordadera y lo peor… los peores “outfits” del año. Y no es que septiembre haya sido mucho mejor, la celebración de la Independencia de México nos trae esto y más pero con una diferencia… el frío clima. Algunos pensarán que esto no importa pero no es verdad. El frio hace que todos carguemos con mil chaquetas, bufandas, botas, etc, y terminamos viéndonos como tamal mal amarrado… ahora agrégale un disfraz. 

Eran las 9 de la noche cuando llegué a la tienda corriendo, tenía dos horas para conseguir el mejor disfraz del mundo con un presupuesto de 500 pesos. Lo único que podía pensar era, Let the Hunger Games Begin.

Nos dividimos, una de is amigas atacó la sección de clásicos, otra se fue a las princesas y yo me dirigí a los superheroes. Llegué y pensé que me toparía con vestidos de superchica, batichica, etc pero no, sólo tenían superchica sexy, batichica sexy, todo sexy. Y me refiero a todo. Había un par de pelucas que decían, (si adivinaste) pelucas sexy. Todo estaba sobre un mostrador sobre el cual había muchísimos ganchos en donde supongo era el lugar original de los disfraces. Decidí ser paciente y empezar a buscar. La mayoría de los disfraces eran de buena calidad, los materiales se veían nuevos y estaban a buen precio. Cuando fuí a probarme mis mejores opciones descubrí que es posible hacer superenemigas en cualquier lugar. Una señora que para efectos de esta crónica llamaremos supermalvada se le hizo chistoso meterse a la fila y cuando fui a acusarla aprovechó que alguien había salido de un probador y se metió rápidamente.

disfraz-batgirl-adulto-mujerDespués de pasar 2 horas, romper una de mis uñas, pelearme con la señorita del mostrador y agotar mi paciencia completamente me di cuenta de algo muy importante. Me dije a mi misma, “llevas dos horas tratando de pensar en maneras para que tal falda no se vea tan corta, tal escote no este tan pronunciado, etc., mejor vete y sigue con tu vida”.

Cruce la sección de disfrases clásicos y me dirigí hacia la sección de princesas donde estaba mi amiga Carla discutiendo con una persona, cuando me acerque, vi que se trataba de supermalvada. La discusión era sobre un disfraz que Carla me había separado y que mi peor enemiga quería quitarle. Después de 1 hora más de discutir, buscar y forcejear me di cuenta que buscar disfraz en una tienda es una perdida de tiempo.

El siguiente año me voy a mandar a hacer algo

Fotografias obtenidas de Boondoggle.

GJ