Sausage Party: Crítica entre risas

Por Francisco Tijerina

Sausage Party,  es una comedia animada dirigida y producida por Greg Tiernan y Conrad Vernon en compañía de Seth Rogen y Megan Ellison. Cuenta con las voces de Seth Rogen, Jonah Hill, James Franco, Kristen Wigg, Edward Norton, Michael Cera, David Krumholtz, Nick Kroll y Salma Hayek.

La comedia está ambientada en un supermercado y aborda temas como el consumismo, la obesidad, el patriotismo, la diversidad cultural, el conflicto islámico-palestino y la religión, entre otros temas de interés popular.

Gracias a un guión excelsamente coordinado y unos diálogos entretenidos, la película disfraza su crítica social a través de chistes sexuales y burdos.

El más grande acierto de la película podría ser considerado gracias a la manera en que se posiciona al diálogo como principal promotor en la resolución de conflictos. Si bien, la película está plagada de elementos estereotípicos de ciertas culturas, es sólo para hacer referencia a las mismas a través de los productos que se presentan en este supermercado.

La cuestión religiosa podría ser considerada la más grande temática dentro de la película, añadiendo, claro está, la construcción de mitos (que podrán recordar a obras como Corona de luz de Rodolfo Usigli y a Los pasos de López de Jorge Ibargüengoitia).

Existen críticas más sutiles como la de la obesidad, presentando alimentos como las papas fritas de forma lenta y abultada, que demuestran lo inteligente que puede llegar a ser un filme con chistes de connotación sexual en su mayoría.

El trabajo realizado tanto por escritores, productores, actores y directores (sin menospreciar a los animadores y demás participantes del proyecto) dio como resultado una comedia entretenida con grandes temas para discutir en los siguientes meses. No hay porque obviarlos, y es claro que el mensaje principal de la película es que la mejor forma de resolverlos es fomentando un diálogo comprensivo e incluyente.

Fotografía cortesía de: TheHotBox.Tv

KD