Valeria Rivera, la biotecnologa del S.XXI

Por Shirley Hernández

Valeria Rivera, es una estudiante de Ingenieria en Biotecnología en el Tecnológico de Monterrey, conoce el proceso que la llevo a convertirse una biotecnologa y algunos de sus proyectos.

 

¿Qué aprendes en IBT? IBT ayuda a que la tecnología sea aplicada a plantas, organismos, seres vivos y ambientes para crear una mejor calidad de vida y desarrollo.

¿Qué te motivó para estudiar Biotecnología? Desde siempre me ha parecido fascinante la forma en que cualquier ser vivo funciona, ya sea una bacteria, virus, planta o ser vivo, todos tienen mecanismos interesantes que necesitan ser estudiados para poder acabar con muchas incógnitas en el mundo, como por ejemplo, las enfermedades.

¿Cómo ha sido el apoyo de tu familia ante tu decisión de ingresar al Tecnológico de Monterrey? Bastante bueno, mi familia me ha apoyado no sólo al ingresar al Tecnológico, sino en todo mi trayecto académico.

¿Cómo reaccionó tu familia ante tu partida a Monterrey? Honestamente no lo sé, pues no estuve allí, considero que ni yo misma fui consciente de lo que estaba pasando hasta después de un mes de estar aquí, todo pasó tan rápido que no me dio tiempo de asimilar. Al principio pensaba que con cada vez que saliera de mi casa, me iba a acostumbrar, pero fue lo contrario, cada vez que me tengo que ir, me es más difícil dejar a mi familia, mis amigos y mi hogar, y por supuesto que para ellos también.

¿Actualmente tienes tiempo suficiente para seguir en contacto con tu familia debido a tu carrera? Sí, normalmente hablamos por teléfono, puedo decir que hablo a diario con ellos, siempre les llamo para lo que sea, los padres nunca se dejan de necesitar y si no les hablo, no están tranquilos.

¿Consideras que te has adaptado al Tec?
Sí, es difícil estar lejos de casa, pero también me agrada estar aquí.

¿Cuál ha sido el momento que más recuerdas de tu llegada al Tec? Recuerdo que llegué 10 días después de haberme operado, así que tuve muchos días con dolor, sobre todo por el Hi-tec, pues era al aire libre y necesitaba reposar.

¿Tienes algún pasatiempo?
Sí, me encanta el cine, leer, bailar y cocinar.

¿Practicas algún deporte?
Cuando tengo tiempo voy a nadar, pero practico Jazz Open, que es un baile que incluye acondicionamiento físico.

¿Cómo te ves en 5, 10 y 15 años?  Dentro de 5, estaré trabajando, dentro de 10 haciendo la especialidad o terminando y dentro de 15, trabajando también, pero con más logros laborales.

¿Cuál es tu sueño vinculado con tu carrera?  No tengo un sueño en específico, me gusta todo sobre mi carrera, cualquier cosa me llama la atención.

¿Qué te gusta hacer los fines de semana? Caminar y cocinar con más calma.

Cuando llegaste a Monterrey, ¿en dónde te alojaste?  En “la choza”

¿Dónde vives actualmente? En residencias X

¿Con quién vives? Vivo en un edificio con habitación individual pero áreas comunes compartidas.

¿Si no estudias biotecnología que te hubiera gustado ser? Médico.

¿Cuáles han sido los proyectos que más han causado impacto en ti? ¿De que trataban? Durante un semestre, tenía que crear un producto a base de microorganismos que fuera benéfico, así que mi equipo y yo, nos dimos a la tarea de crear una crema dermo-reparadora que contenía la Levadura Saccharomyces Cerevisiae. El tiempo de aplicación fue corto, pero también fue suficiente para darme cuenta de la fuerza que tienen todos los mecanismos de los seres vivos por muy pequeños o simples que puedan parecer, pues al final del proyecto, se notaron resultados satisfactorios.

¿Por qué te gusta estar en un laboratorio? Es un sitio tranquilo y limpio, normalmente no hay mucho ruido o distracciones, no te interrumpen y todo tiene que ver con lo que te gusta. Estar afuera es más difícil, pero dentro convives con personas de tu mismo campo o con intereses y actividades similares.

SD